Log in

Oaxaca espera aún el detonante para su desarrollo.

Se dice que la paciencia es amarga pero el fruto es dulce y en Oaxaca continua el amargo de la paciencia porque el fruto esta en espera, han pasado ya no recuerda cuantos sexenios nos dice Don Idelfonso, maestro peluquero con mas de 40 años dedicado a este oficio que le enseño su padre, bien pues Don Ponchito, así le llaman de cariño sus clientes, continuo su platica: ya la memoria no me alcanza cuando algún gobernador de tantos que han pasado por esta tierra nos hablo de progreso, de que los oaxaqueños merecíamos estar mejor, esta tierra nos da de todo y podemos ser mejores que cualquier estado del norte, hasta ahí quedaron las intenciones, así inicio el desfile de gobernadores, por esta querida tierra que llegan con las mismas intenciones o promesas de hacer un Oaxaca mejor pero estamos mas jodidos, muchísimos pobres, no hay trabajo, estamos llenos de limosneros, dice Ponchito y agrega yo no se cuando vayan a sacar la riqueza que dicen que tenemos o si la hubo porque ya se la habrán acabado y con un hondo suspiro señala, a mi edad no se si me toque ver a mi tierra, a mi Oaxaca querida como lo han sido las intenciones de los gobiernos de ser uno de los mejores en todo.